Otra forma de concebir la terapia psicológica

La terapia psicológica convencional consiste generalmente en una intervención estática, en la cual el terapeuta y el paciente, ambos sentados en una silla, conversan en relación al problema de este último, a través de un procedimiento estructurado, buscando la mejor solución al mismo. A esta intervención, además, se le añaden una serie de “tareas para casa” imprescindibles que complementan la intervención de la consulta.

La terapia psicológica convencional es, de manera general, artificial y no ecológica, es decir, se extrae al paciente de su entorno cotidiano, generalmente una o dos horas a la semana, y se tratan con él los problemas que sufre en dicho entorno, para trazar y llevar a cabo la solución más idónea a los mismos. En otras palabras, la terapia psicológica convencional tiene en cuenta el problema del paciente y también los factores de su entorno que repercuten sobre el mismo, pero no se introduce en dicho entorno, sino que trata de incidir en ellos desde fuera, desde la artificialidad del despacho o la consulta del profesional.

La terapia psicológica convencional, generalmente, es llevada a cabo por un único profesional, el psicólogo, quien trata directamente con el paciente y le propone las pautas a seguir para avanzar en la solución a su problema. Supervisando que el proceso de mejora se lleva a cabo en las mejores condiciones posibles. Además de esto, el psicólogo puede (y debería) trabajar interdisciplinarmente en colaboración con otros especialistas, cada uno en su ámbito profesional, por ejemplo: psiquiatras, pediatras, neurólogos, logopedas, psicopedagogos, maestros, etc…

Sin ninguna duda, la eficacia de la terapia psicológica convencional basada en la evidencia científica (aquella que parte de la Terapia de Conducta, la Terapia Cognitivo-Conductual y otros enfoques afines) está validada y respaldada por numerosos estudios, por lo que sus buenos resultados son incuestionables.

Sin embargo, existe otra forma de concebir la terapia psicológica, con sus particularidades en relación a la primera. Esta forma alternativa, que parte de los mismos modelos de intervención validados y respaldados científicamente, entiende que la intervención psicológica debe ser llevada a cabo dentro del propio entorno de la persona, que es donde se manifiestan naturalmente sus problemas y fortalezas, y no en un espacio artificial alejado y ajeno al mismo. Además, la intervención debe ser un proceso dinámico, donde no debe faltar el dialogo y la comunicación verbal que suele caracterizar a una psicoterapia, pero también donde el cambio se produce fundamentalmente a través de la participación activa y en movimiento. Por último, en esta psicoterapia no solo participa directamente un profesional, el psicólogo, sino que también, de manera transversal, otro profesional especializado en el bienestar psicosocial, que actúa como un co-terapeuta supervisa, refuerza y afianza los cambios conseguidos por la persona en su propio entorno cotidiano. En otras palabras, este profesional especializado acompaña a la persona en el proceso de cambio sumergiéndose de lleno en su medio diario sin mermar la autonomía, ni la intimidad de la persona.

En resumen, que esta forma alterativa de llevar a cabo la terapia psicológica se convierte en un procedimiento realizado por un equipo a tres que trabaja conjuntamente:

  • La persona: individuo que presenta un problema, posee fortalezas y debilidades, y es especialista en el conocimiento acerca de cómo quieres dirigir su vida hacia el objetivo o fin último, la felicidad.
  • El psicólogo: individuo profesional especializado en los procesos de cambio psicológicos que, junto con la persona, define el problema a tratar y encuentra las mejores soluciones para el mismo, así como el camino a seguir para alcanzar dichas soluciones.
  • El co-terapeuta: individuo especializado en el análisis, seguimiento y fomento del bienestar social de las personas. Profesional especializado en supervisar y reforzar los avances de la terapia psicológica sumergido en la vida diaria y social de la persona.

Principales diferencias entre la terapia psicológica convencional y la terapia psicológica alternativa

Terapia Psicológica Convencional

·         Se lleva a cabo en un contexto artificial para el paciente (el despacho profesional). Lo que dificulta generalizar los resultados obtenido al entorno natural de dicho paciente.

·         Se lleva a cabo por un único profesional (e interdisciplinarmente).

·         Suele tener un carácter estático sentado (complementado con tareas para casa).

·         Suele presentar una alta tasa de abandonos en el tratamiento (baja adherencia).

Terapia Psicológica Alternativa

·         Se lleva a cabo en un contexto ecológico (el contexto natural de la persona). Sin artificialismo.

·         Se lleva a cabo simultáneamente por dos profesionales (e interdisciplinarmente).

·         Tiene un carácter dinámico (en acción).

·         Puede aumentarse el riesgo de dependencia paciente-terapeuta (si no se aplican las medidas preventivas adecuadas).

·         Genera mayor *reactividad en la persona: la reactividad puede tener consecuencias terapéuticas en el proceso de cambio.

*Reactividad: fenómeno psicológico referido a la tendencia de las personas a modificar el propio comportamiento natural cuando se sienten observadas. La reactividad puede ser positiva (mejorar la eficacia y eficiencia de la terapia) o negativa (impidiendo que el individuo actúe con naturalidad). La reactividad tiende a reducirse cuando el individuo se familiariza con los observadores.
julio 22, 2018

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