Situaciones de crisis. Momentos que no pueden esperar. Conserva tu autoeficacia personal.

Entendemos una situación de crisis como “aquel episodio en el que una persona desarrolla, de manera generalmente súbita, un estado emocional o comportamiento que altera significativamente su bienestar psicológico y/o el de las personas que le rodean, sin que llegue a considerarse como una urgencia o emergencia médica”.

En las situaciones de crisis, las personas generalmente recurren a la ingesta de fármacos que consumen, bajo prescripción médica o sin ella, para frenar dicho episodio lo antes posible. Además de los efectos adversos que suelen derivar del consumo de fármacos, una de las peores consecuencias para la persona de llevar a cabo esta mala solución a sus crisis es el deterioro del sentimiento de autoeficacia personal.

El sentimiento de autoeficacia es la percepción que tiene el individuo de que posee los recursos necesarios para hacer frente a una situación estresante o desafiante sin ayudas externas. En otras palabras, es el grado en el que una persona se autopercibe como capacitada de hacer frente a un problema o situación adversa.

Cuando una persona solventa una crisis (por ejemplo, un ataque de pánico) tomando un fármaco (por ejemplo, un ansiolítico-sedante.) logra reducir la hiperactivación emocional y el malestar que sufre, lo que le permite sentirse mejor en un corto plazo de tiempo. Sin embargo, el problema se perpetúa a largo plazo, puesto que la persona se vuelve dependiente de esa sustancia para superar futuras crisis que, además, pueden verse agravadas en el tiempo. A su vez, el sentimiento de autoeficacia de la persona para afrontar las crisis por sí misma va disminuyendo en el tiempo. Asimismo, este deterioro de la autoeficacia personal se traslada a otros ámbitos, y ya la persona no solo no se ve capacitada para superar una crisis sin el uso de una sustancia psicoactiva, sino que, además, por ejemplo, se ve incapacitada de salir de casa sin portar medicamentos en su bolsillo, sin la compañía de un ser querido en determinados lugares o sin hacer rituales a los que atribuye la suerte de que las cosas vayan bien.

Por todo ello, desde la unidad asistencial catarsys ofrecemos un servicio de atención psicológica inmediata ante situaciones de crisis que va destinado a capacitar a las personas a afrontar las crisis que les sobrevienen de manera autónoma y sin requerir el uso de fármacos. El mayor beneficio de este servicio es que fomenta el sentimiento de autoeficacia personal.


Condiciones a las que está sujeto nuestro servicio de atención psicológica inmediata ante situaciones de crisis


  • El objetivo de este servicio no es sustituir la dependencia de la persona a un fármaco por la dependencia de la persona a un terapeuta ante una situación de crisis, por ello, se estudiará cada caso personal cuando se requiere de más de una intervención en situación de crisis para una persona.
  • De ninguna manera, el servicio ofrecido sustituye al servicio de urgencias/ emergencias médicas.
  • El servicio de atención inmediata está sujeto a la disponibilidad de los profesionales, es decir, no se trata de un servicio de 24 horas.
Situaciones que requieren de servicios de urgencia/emergencia médica Situaciones a las que Catarsys ofrece intervención psicológica
 

•       Situaciones de urgencia (por ejemplo: violencia física, amenazas graves, comportamiento psicótico severo, comportamientos con riesgo para la vida debido al consumo de sustancia o a una enfermedad médica, etc…).

 

•       Situaciones clínicas que representan un riesgo potencia para la vida (por ejemplo, riesgo inmediato de suicidio, violencia con heridos grave, etc…).

Crisis que afectan al estado psicológico y/o comportamental y que no requieren servicios de urgencia/emergencia especializados, como:

•       Experimentación de estrés que dificulta continuar con la rutina diaria con normalidad: tensión, hiperactivación, preocupación excesiva, insomnio, etc…

•       Crisis de angustia/ataques de pánico que no se deben al consumo de sustancias, ni a una enfermedad médica manifiesta.

•       Comportamiento agresivo o perturbador que no amenaza a la propia vida, ni la de los demás.

•       Negación repentina, y de corta duración, de realizar las actividades básicas de la vida diaria, como: comer, dormir, relacionarse, etc…

julio 22, 2018

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