Intervención Ecológica, Bi-Discilinar y en acción

Todas nuestras intervenciones son ecológicas. Esto no significa que sean producidas sin químicos, ni aditivos (que también); sino que se llevan a cabo de manera preferente en el entorno en el que se desenvuelve el individuo. Consideramos imprescindible intervenir “en” y “dentro del” entorno que rodea al individuo en su vida diaria, puesto que está de sobra demostrado que los problemas psicológicos y sociales surgen y se manifiestan en un entorno particular, y que los elementos del entorno afectan al problema de la persona, a la vez que también el problema de la persona afecta directamente a su entorno, en una constante retroalimentación. De este modo, no predicamos con las intervenciones realizadas exclusivamente en el aislamiento de la “consulta del psicólogo”, que, para nosotros, es un lugar artificial, ajeno al medio del individuo, aunque también necesario.

 

Nuestras intervenciones tienden a ser Bi-disciplinares. Sin que esto signifique un deterioro de la adaptación del tratamiento al individuo, partimos de un enfoque bidisciplinar en el que dos profesionales en trabajo conjunto se dedican en exclusiva a la persona. Concretamente, uno de los profesionales, el psicólogo, se dedica preferentemente a la terapia psicológica (o neuropsicológica) en el entorno diario del individuo, mientras que el otro se encarga de supervisar y reforzar los cambios conseguidos en la terapia, además de ofrecer soporte, apoyo y acompañamiento en todo el proceso de rehabilitación de la persona en su vida cotidiana, esta es la labor de la co-terapeuta y trabajadora social del centro.

 

Nuestras intervenciones se caracterizan por ser en acción. Sin renunciar por completo al “juego dialéctico de sillas”, en el que la terapia se basa en un procedimiento discursivo entre “terapeuta-paciente”, una actividad estática que se realiza sentado; desde el centro Catarsys concebimos la intervención como un procedimiento terapéutico preferentemente dinámico, en el que las soluciones a los problemas se alcanzan a través de actividades en movimiento adaptadas específicamente a la realidad de la persona. Los cambios para la salud que producimos se alcanzan “hablando, escuchando y actuando activamente” ofreciendo la máxima confidencialidad y comodidad a la persona.