Terapia Psicológica parcialmente subvencionada BUSINESS ANGEL

La psicoterapia o terapia psicológica, como tratamiento imprescindible para diferentes alteraciones de la salud biopsicosocial, debería ser siempre un derecho de todas las personas y no un lujo al alcance de unos pocos privilegiados. Todo profesional merece una remuneración ajustada a su cualificación profesional, así como unos ingresos que le permitan mantener su actividad laboral; pero, al mismo tiempo, toda persona necesitada de un tratamiento psicológico de calidad merece también poder beneficiarse de este servicio a un precio accesible. De lo contrario, el sector de la intervención psicológica estaría contribuyendo a fomentar las desigualdades sociales, generando diferencias sociales entre unos individuos que pueden acceder a un servicio de intervención psicológica de calidad, frente a otros que, en el mejor de los casos, solo pueden beneficiarse de sesiones de intervención aisladas y enormemente espaciadas en el tiempo (sesiones mensuales o bimensuales), algo que de ninguna manera podría considerarse como un tratamiento o intervención psicológica.

 

Por todo ello, y porque conocemos de primera mano las dificultades de muchos usuarios para costearse un tratamiento psicológico que realmente les urge para poder superar un problema, desde la unidad asistencial Catarys, y gracias al apoyo de un Business Angel o angel inversor, hemos creado un servicio de Terapia Psicológica Individual parcialmente costeado o subvencionado, el servicio PSICOTERAPIA ACCESIBLE, para todas aquellas personas que puedan acreditar que realmente se encuentran en situaciones desfavorables para costearse un servicio de terapia psicológica personalizado y de calidad que realmente necesitan.

 

 

Para acogerse al servicio PSICOTERAPIA ACCESIBLE se deberán cumplir, al menos, dos de los siguientes requisitos:

 

  • Estar en situación de desempleo o ser trabajador por cuenta ajena o propia y tener unos ingresos anuales inferiores a 12.000 euros.
  • Ser familia numerosa.
  • Tener una discapacitada o una enfermedad crónica grave.
  • Tener una persona con discapacidad o enfermedad crónica grave a cargo.
  • Estar jubilado cobrando pensiones bajas o no contributivas.
  • Tener un problema de tipo psicológico o social que requiere una intervención especializada que no puede ser costeada por completo.
  • Estar altamente motivado y con capacidad de adquirir el compromiso de seguir un tratamiento psicológico.